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La Guardia Civil de Cádiz ha detenido a seis personas en el marco de la denominada operación «NICOTINE», desarrollada por guardias civiles de Jerez de la Frontera, donde se han incautado más de  15.400 cajetillas de tabaco de contrabando con una valoración de 67.000 euros. En el trascurso de la operación se han llevado a cabo dos registros domiciliarios en la localidad de Sevilla, que funcionaban como lugares de almacenaje de género ilícito, y dos inspecciones en  establecimientos de hostelería, desde donde se vendía el tabaco de mano en mano. El volumen de negocio era tal, que llegaban a realizar pedidos semanales de entre 3.500 y 5.000 cajetillas de tabaco.

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La operación se inició, tras una actuación de una patrulla del Destacamento de Tráfico de Jerez, en la que se intervinieron 4.000 cajetillas de tabaco sin las precintas legales y valoradas en 16.200 euros, a una persona domiciliada en Los Barrios (Cádiz), dedicada a la venta ilegal de tabaco de  contrabando, con numerosos antecedentes por hechos de similares características.

Al superar el género ilícito, el límite establecido por la Ley Orgánica 6/2011 de Represión del Contrabando, se procedió a su detención y posterior traslado a dependencias de la Guardia Civil en Jerez de la Frontera, donde lejos de parar en lo que sería ya de por sí un buen servicio, se dio inicio a la presente operación.

Las investigaciones que se llevaron a cabo, desvelaron que el tabaco interceptado, no estaría destinado a abastecer a diversas negocios ilícitos, sino que se trataría de un único destinatario, con un volumen de ventas muy amplio y que se dedicaría tanto a la venta de paquetes mano a mano, como a surtir directamente a otros vendedores, los cuales se surtirían de estas personas.

La operación llevó a los investigadores hasta la localidad de Sevilla, concretamente a dos confiterías desde donde se realizaba la venta de tabaco, además de la de dulces, ya fuera por paquetes, desde el interior del establecimiento, como en cantidades superiores, desde domicilios cercanos, a donde los compradores se trasladaban tras contactar en el establecimiento.

Todos estos manejos fueron detectados por los guardias civiles en el trascurso de numerosos servicios realizados de manera muy discreta, lo que permitió identificar a las dos parejas que se encontraban al frente de la ilícita actividad, estando relacionados entre sí por lazos familiares, lo que dificultaba en gran medida la investigación.

Tras poner en conocimiento de la autoridad judicial las evidencias con las que contaban, se procedió a la solicitud de sendos mandamientos de entrada y registro para los domicilios familiares, encontrando en ellos gran cantidad de cajetillas de tabaco de contrabando procedente de Gibraltar y carentes de las correspondientes precintas fiscales. Una vez detenidos los dos hombres y las dos mujeres, se procedió a la inspección de las dos confiterías que regentaban, encontrando también diversas cantidades de tabaco de contrabando para la venta por paquetes. En total se incautaron 11.412 cajetillas de distintas marcas comerciales, con un valor de 50.635 euros.

Del estudio de la documentación e inteligencia obtenida, se procedió a la detención de una sexta persona, hermano del primer detenido, que trasportaba el tabaco que dio inicio a la operación «NICOTINE», el cual el día de la incautación realizaba funciones de «lanzadera» para su hermano, es decir, circulaba por delante del coche cargado de tabaco, mientras estaba enlazado por teléfono, con la función de alertar de una posible presencia policial en la ruta seguida.

Todos los detenidos, como presuntos autores de los delitos de contrabando de tabaco y pertenencia a organización criminal, han quedado a disposición del titular del Juzgado de Instrucción número 3 de los de Jerez de la Frontera, quien ha decretado la libertad con cargos para todos ellos. Todo el tabaco intervenido ha quedado a disposición de la Delegación Provincial de Aduanas e Impuestos Especiales.