Redacción | Rota.- Éste domingo se ha celebrado el Día de la Madre. Una jornada inventada por las grandes superficies y que todo el mundo aprovecha para hacer algo extraordinario con su madre.

Hoy queremos contarle el caso de Chari, una joven roteña de 21 años que un buen día se ve abocada a enfrentar una maternidad prematura. Y no lo decimos por su corta edad, sino por la llegada de esta noticia, tres meses después de comenzar la relación con su chico. La falta de empleo de ambos, también serían un punto en contra para este cambio de vida tan radical, que los padres de la futura criatura tendrían que experimentar en un corto periodo de tiempo.


Los días fueron pasando y la barriga de nuestra protagonista iba creciendo, al igual que las críticas de familiares, amigos o conocidos que no apostaban por este embarazo. El apoyo incondicional de su abuela, tíos, hermano y familia política, hizo que la ilusión inundara cada día, la existencia de una joven primeriza que no sabía que se le venía encima.

Por suerte o por desgracia, en pleno siglo XXI, la sociedad sigue pensando que un embarazo no planificado, es decir sin casa, marido o trabajo fijo, es una auténtica locura; la historia de estos padres nos hace pensar todo lo contrario.

Tras dar a luz el pasado 30 de diciembre en Puerto Real, a un bebé precioso, Chari y su novio, han ido consiguiendo lo que a muchas parejas les cuesta, con sudor y lágrimas, durante sus años de noviazgo. Primero vino una linda morada donde criar a su futuro neonato, segundo llegó la criatura y tercero, un trabajo fijo para su padre. ¿Qué más se puede pedir?

Historias como éstas son las que rompen moldes y estereotipos arcaicos. Hoy Chari calla muchas lenguas viperinas que se aventuraron a criticar la forma de cuidar a su recién nacido: “A ésta le cuidará el niño otro. No aguantará nada  o tú no vales para ser madre”, fueron algunas de las frases llegadas desde distintos punto,  tirando por tierra su honor como mujer y como madre,  que hoy la hacen ser única, en este su primer “Día de la Madre”.

Aunque Chari carece del pilar más importante en la existencia de un ser humano,  ya que una dura enfermedad se la arrebató de su vida, su abuela María, ayuda a criar ese niño con sus sabios consejos que seguro serán soplados desde el cielo por su hija.

Charito, como cariñosamente le conocen los suyos, vive felizmente con José, su pareja y su pequeño que hace unos días ha cumplido cuatro meses. En la actualidad ésta madre joven, sin experiencia pero luchadora incansable demuestra al mundo la belleza real de lo que es ser madre. Muy orgullosa a sus 22 años de  haber experimentado lo que es, llevar en su vientre y parir, al que desde el minuto cero se ha convertido en la persona más importante de su vida, Izan.

 

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