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El Ayuntamiento rehabilitado acaba de contabilizar el visitante número mil de entre las personas que durante estos meses están acudiendo a las visitas organizadas por el gobierno municipal para que la ciudadanía pueda conocer la extraordinaria restauración que se ha llevado a cabo en el Palacio Consistorial isleño.

A estas visitas de ciudadanos y ciudadanas en general se unieron previamente las de determinados colectivos profesionales relacionados con la arquitectura y colectivos sociales de distinta naturaleza (educativos, culturales, de sectores como el comercio, etc.) que han hecho que se haya alcanzado el millar de visitas en estos días –se suceden los pases de grupos guiados los martes, miércoles y sábados de manera alternativa- quedando aun por hacerlo alrededor de 700 personas inscritas tanto de manera presencial como por correo electrónico a ‘visitatuayuntamiento@sanfernando.es’, donde aun se están recibiendo solicitudes.

“Y es que si mil isleños e isleñas han visitado el Ayuntamiento hasta ahora es porque sienten el edificio como algo suyo, como parte no sólo de la historia de la ciudad, sino de ellos mismos, de sus vivencias”, explica la alcaldesa, Patricia Cavada, a la hora de valorar estos datos. Cavada ha querido reflexionar ante las sensaciones que ha comprobado experimentan quienes visitan el Consistorio rehabilitado. La alcaldesa ha estado presente en la mayoría de los pases guiados “y también la concejala de Desarrollo Urbano, Claudia Márquez, y en otras ocasiones concejales del gobierno que han acompañado a las personas que han recorrido el edificio explicándoles la importancia de lo que se está haciendo en la ciudad con su gran Ayuntamiento”, afirma la primera edil, apostillando la importancia de la presencia del personal técnico tanto del equipo redactor del proyecto –en muchas ocasiones el propio director, Francisco Márquez- y de Vías y Construcciones, empresa que lleva a cabo la obra.

“Sorpresa y emoción son los sentimientos que más podemos comprobar entre las personas que visitan el edificio”, explica Patricia Cavada, que destaca las sensaciones percibidas en los grupos cuando acceden al antiguo patio de la cárcel, el nuevo salón de actos con techo móvil para la entrada de luz natural, la sala mozárabe con su extraordinaria decoración, la capilla antigua recuperada con la fecha de 1788 en su inscripción, la bajada por la escalera imperial o el nuevo salón de Plenos, con un sobriedad decorativa admirable como principal ejemplo de los criterios establecidos para conjugar los estilos decorativos contemporáneos con los clásicos del propio edificio.

Muchos de estos visitantes preguntan por espacios como la Biblioteca Lobo, entre los que más se recuerdan por su importancia y al ser de los más visitados en su momento. “Se quedan sorprendidos y les agrada la idea de que esté ubicada en la parte baja del edificio, donde se ha creado una zona de ámbito cultural en la que estará esta biblioteca, los archivos históricos municipales, una zona de consulta de documentación, el salón de actos como ágora cultural de la ciudad, independiente del uso y horario administrativo del edificio”, explica Patricia Cavada.

Al finalizar cada recorrido se presta especial atención a las impresiones que se lleva cada visitante “porque aunque el recorrido sea el mismo, cada visita es diferente por las sensaciones que aporta. Es una hora y media en cada pase que transcurre muy rápida según nos comentan los ciudadanos y ciudadanas –asevera la alcaldesa-, se les hace corto al contemplar ante sus ojos un edificio que, como se les indica en la explicación inicial, es una de las Casas Consistoriales más importantes de España, y quienes lo están viviendo tienen la oportunidad de ser los primeros en verlo”.

En el itinerario por cada zona se señalan además los vestigios del maltrato que ha sufrido el inmueble en determinados lugares, las alteraciones y amputaciones arquitectónicas realizadas en diferentes etapas, en zonas abovedadas, en muros o en la piedra ostionera recuperada. 

Mientras los turnos de visitas se suceden, en estos últimos días ya se ha restaurado y puesto en marcha el reloj de la fachada; los asientos del público del Salón de Plenos ya están instalados, los ascensores a punto de colocarse y la cubierta de zinc de los lucernarios de la escalera imperial se está concluyendo.