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Uno de los aspectos del Desafío Doñana por los que más llama la atención a los que se atreven a disputarlo es su recorrido. Un recorrido que ha ido cambiando a lo largo de las nueve ediciones anteriores, pero que siempre ha tenido un denominador común, el Parque Nacional de Doñana, con especial sensibilidad y respeto al medioambiente por parte de la organización.

Una de sus principales señas de identidad siempre ha sido el cambio en el orden de los segmentos, comenzando por el ciclismo, siguiendo por la natación y acabando en la carrera a pie por la playa. Y eso nunca ha cambiado. El recorrido actual son 100 kilómetros en bicicleta, cruzar a nado la desembocadura del Guadalquivir en un trayecto de 1 km y recorrer 30 km a pie por la playa de Malandar, 15 de ida y 15 de vuelta. La desembocadura del Guadalquivir presenta una curiosa mezcla de mareas de agua dulce del propio río y salada del Océano Atlántico, que lo hacen muy característico y espectacular para la práctica deportiva.

Pero no siempre fue así. En la primera edición, celebrada el sábado 12 de septiembre de 2009, la distancia total fueron 200 km (169 km en bicicleta, 1 km a nado y 30 km de carrera a pie) y con la atención puesta también en la defensa del medio ambiente y en el desarrollo sostenible. La salida fue en Cádiz y la meta, como en las primeras ediciones, en la playa de Matalascañas, en el municipio onubense de Almonte. Los 30 km de la carrera a pie se hacían en línea recta. Era la primera vez en la historia que una prueba deportiva cruzaba este espacio protegido. Este recorrido se mantuvo en las dos ediciones siguientes.

La cuarta edición, celebrada en 2013, ya sufrió cambios en las distancias a recorrer. El segmento ciclista redujo el recorrido a 90 km por distintas localidades de la provincia de Cádiz, se mantenía el cruce a nado igual, pero los 30 km de carrera a pie se hacían con salida y meta en la playa de Malandar. Eso era el plan inicial, pero por causas ajenas a la organización, el día antes se cambió el recorrido y la prueba se convirtió en un acuatlón, eliminando el segmento de natación y realizando el segmento de carrera a pie por la playa de la orilla de Sanlúcar, en un circuito de ocho kilómetros. Al año siguiente ya se pudo estrenar de verdad la modificación en el recorrido propuesta por la organización para la edición anterior, y así se mantuvo hasta la edición siguiente. 

En 2016, en la séptima edición del Desafío Doñana, se produjo la última modificación en el recorrido de la prueba a fecha de hoy. El cambio más significativo fue el aumento de 90 a 100 kilómetros en el segmento de ciclismo, y el paso por la localidad de Trebujena, que se unía así a la propia Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, Roya y Chipiona.

Una prueba deportiva por Doñana

El Desafío Doñana es uno de los eventos deportivos de resistencia más duros de los que se celebran en Andalucía. En su décima edición, que se celebrará el próximo 21 de septiembre, volverá a discurrir un año más por una de las reservas naturales mejor conservadas del mundo, el Parque Nacional de Doñana. Y uno de los objetivos de la organización del Desafío Doñana es apoyar la política proteccionista del entorno.

El paso por el Parque Nacional de Doñana corresponde con el tercer segmento de este triatlón extremo, la carrera a pie. Los triatletas, tras recorrer en bicicleta parte de la provincia de Cádiz y cruzar a nado el Guadalquivir, llegan a la Punta de Malandar, en la orilla de enfrente de Sanlúcar de Barrameda. En Malandar se calzan las zapatillas de correr y allí se encuentran con el auténtico desafío de la prueba: completar 30 km en solitario por la arena, sector final de esta prueba única en el mundo por su fisonomía y espacio por donde se desarrolla. Este último sector a pie a través de la interminable arena de la playa de Doñana es el que da sentido a la prueba y uno de sus aspectos más atractivos.

Para mantener y apoyar la política proteccionista que se encarga de vigilar la preservación de Doñana, ningún vehículo a motor ajeno al parque, o que no esté autorizado previamente por él, podrá pisar esta larga y preciosa playa, lo que implica un esfuerzo organizativo importante para mantener la atención sobre los deportistas y voluntarios. Antes, durante y después del paso de los triatletas todo un operativo se pondrá en marcha para que nada este mágico espacio, con especial atención a la limpieza. 

El Desafío Doñana 2019 está organizado por la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, con el apoyo técnico de la Federación Andaluza de Triatlón, y la colaboración de los ayuntamientos de Sanlúcar de Barrameda, Trebujena, Jerez, El Puerto de Santa María, Rota y Chipiona (por los que discurre la prueba) y el Espacio Natural Doñana.