OPINIÓN | El Susurro.- He dejado pasar algunos días para que se calmaran los ánimos después de que la ciudadanía conociera a través de la prensa que la figura del General Varela que en la actualidad preside junto a la palomas la plaza del Rey, iba a ser suprimida próximamente, he de decir que me parece una auténtica pantomima.

Por las redes no han faltado las muestras de apoyo y los que no ven con buenos ojos la marcha del general de una plaza que generaciones y generaciones han presenciado la estatua de Varela. Si hay algo que me llama mucho la atención, es la idea que algunos partidos políticos y las asociaciones de memoria histórica tienen al respecto de estos monumentos, nombres de calles e iconos, que lo relaciones con el periodo franquista. Pues bien según la Ley de Memoria Histórica, han de suprimirse TODOS los símbolos que pertenezcas al periodo de la Guerra Civil, en los que entran no solo los del franquismo, sino también los del otro bando por decirlo de alguna forma más coloquial, aquellos rojos revolucionarios que de igual manera mancharon de sangre miles de familias.

Antes de pedir, solicitar, o gritar la retirada de cualquier monumento, tendríamos que conocer un poco más la historia. Es por ello que habría que resaltar la mala relación que Varela tendría en su día con Francisco Franco. No lo digo yo, lo dice la historia. Documéntense de ello y podrán comprobarlo.

No estoy a favor de ninguna dictadura, sea de derecha o de izquierdas, ya que a nuestros mayores, les costó mucho conseguir la democracia que la actualidad tenemos, y que algunos intentan cargarse para su propio beneficio. Podrán suprimir todos los iconos símbolos de la guerra Civil, pero no la historia porque la misma por desgracia para bien o para mal nos acompaña y está documentada en los libros. ¿También los vais a destruir?

Para mi entender una figura expuesta en una plaza desde hace tantos años, más que significativa por sus hazañas, es considerada como mero adorno. Y lo digo por aquellos que no tienen ni idea de quién está subido al caballo de la citada plaza.

Aunque algunos se empeñen en trabajar por quitar estatuas y afanarse en luchar por algo que a mi entender es tan insignificante, les pediría la misma ímpetu para luchar por la igualdad entre personas, la educación sin obviar por supuesto el empleo y el estado de derecho de todos los ciudadanos.

La hipocresía y el ansia de poder de muchos, sobrepasa la absurdez más infinita que tiene el ser humano. La idea no es otra que finiquitar una dura historia pero que pertenece a nuestros antepasados. No hay que borrarla hay que conservarla, para estudiarla mejor y no cometer los mismos errores que tiempos pretéritos.

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