publicidad


El portavoz de VOX considera que la alcaldesa Cavada “vive en otro planeta”.

Vox advirtió del mal estado del acceso a la playa, y a pesar de eso se produjeron caídas y accidentes, uno de ellos de gravedad. Vox advirtió del estado del alcantarillado y red de saneamiento, y al hundimiento de calles se une ahora una grave avería en conducción de aguas residuales.

VOX pidió celeridad en los arreglos de plazas de mercado, y aún no funciona el montacargas en San Antonio, su planta alta sigue sin poder utilizarse, y en la Plaza del Mercado Central los detallistas del pescado siguen sin disponer de puestos en condiciones. Primero fueron sumideros sin desagüe o instalaciones eléctricas que saltaban por estar mal ubicadas, ahora son las filtraciones al parking subterráneo y la necesidad de cambios de puestos y nuevas obras.  A todo ello se añaden los ruidos y vibraciones del tranvía y sus accidentes con vehículos.

Y ya, en lo que parece un sarcasmo, vemos que en redes sociales hay quejas que van desde raíces de árboles que se cuelan en edificios, suciedad y malos olores hasta la ausencia de papeleras en playa de la Casería, que al parecer van a adquirirse por suscripción popular ante la incompetencia municipal.

Mientras, la alcaldesa saca adelante unos presupuestos irreales, con el apoyo interesado de los concejales de Ciudadanos, confeccionados antes de la pandemia, y sin admitir ni una sugerencia de la oposición o entidades.

A ello, únase la falta de atención a los polígonos, y a la ciudad misma, a la que se le prometen proyectos absurdos, dando la espalda a la realidad del día a día. Los cañaillas sólo quieren trabajo con el que mantener dignamente a sus familias, buenos servicios, y seguridad para su futuro.  La alcaldesa, desde su pedestal, mira a otro lado.